domingo, 26 de abril de 2015

El último lobo



Homo homini lupus
Por Pablo Redondo.


Basada en el best seller semi-autobiográfico del escritor Lü Jiamin, que firmó bajo el seudónimo Jiang Rong, la nueva película de Jean-Jacques Annaud, El último lobo, nos traslada a la estepa mongola en plena Revolución Cultural de Mao Zedong, cuando un gran número de estudiantes fueron enviados a las zonas rurales a educar a los pastores nómadas. En este film del veterano director francés, del que muchos recordarán títulos como El nombre de la rosa o Enemigo a las puertas, vuelve a estar presente el tema de la relación del ser humano con la naturaleza, como sucedía en Siete años en el Tíbet o En busca del fuego, centrándose especialmente en el reino animal, como también hacía en El oso o en Dos hermanos. En esta ocasión, el protagonista es el lobo de la estepa, ya no sólo como personaje, también como símbolo de una realidad cultural, pues la forma de vida de la comunidad de pastores que habita estas tierras, cuyos preciosos paisajes son magníficamente retratados por el director de fotografía Jean-Marie Dreujou, depende de un equilibrio natural en el que la manada de cánidos que habitan la zona resulta ser imprescindible. El régimen de Mao Zedong, que pretende someter al pueblo nómada a la revolución cultural, intentará exterminar a la manada de lobos, perturbando así el equilibrio natural de la estepa, en el que se sustenta la cultura de esta comunidad de pastores. De esta forma, la historia de la tribu se convierte en este film en un mecanismo para denunciar, por una parte, el sometimiento del régimen y, principalmente, la falta de sensibilización del ser humano por el medio natural en el que vive. Esta cruel lucha del hombre contra el lobo, y en definitiva contra la naturaleza, es narrada por Jean-Jacques Annaud con un gran sentimiento animalista, poniendo de manifiesto la insensibilidad y crueldad humana en escenas que, apoyándose en la potente banda sonora de James Horner, hacen que a uno se le encoja el corazón. No obstante, pese a que esta fábula de sentido ecologista esté ambientada en el régimen comunista chino de los años 60, su denuncia es extrapolable a cualquier sociedad, sin importar el lugar ni la época, pues en la historia de nuestra especie el conflicto entre grupos sociales siempre ha estado al orden del día, así como el sometimiento irracional del medio ambiente para la obtención de fines humanos. Sin embargo, pese al encanto de su entramado, el film carece de profundidad en el tratamiento socioambiental del problema, al igual que le sobran algunos elementos, como la forzada y anodina historia de amor que intenta insertar o los innecesarios planos en tres dimensiones que, al fin y al cabo, lo único que consiguen es encarecer el precio del visionado en las salas.

China, 2015. T.O.: Wolf Totem. Director: Jean-Jacques Annaud. Guión: John Collee, Lu Wei, Jean-Jacques Annaud. Música: James Horner. Fotografía: Jean-Marie Dreujou. Reparto: Feng ShaofengShawn DouAnkhnyam RagchaaYin ZhushengBasen ZhabuBaoyingexige. Productora: Coproducción China-Francia; China Film / Beijing Forbidden City Film / Reperage. Duración: 121 min. Género: Aventuras. Drama.

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