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lunes, 24 de agosto de 2015

Del revés



El reto de madurar


por Fco. Javier López

Después de una injustificadamente denostada racha de estrenos producidos por la respetadísima compañía de animación Pixar Animation Studios, Del revés prometía ser una vuelta al estilo de las películas de los estudios que apostaban por una dicotomía de target que derivaba en una fórmula infalible: Wall·E, Up! y Toy Story 3 fueron un buen ejemplo de cómo hacer cintas que cautivaran tanto al público adulto como al infantil sin hacer sus recursos para ambos targets demasiado evidentes. Sin embargo, títulos posteriores como Brave y Cars 2 parecieron resultar propuestas poco atractivas para los más mayores, que apuntaban a una especie de decadencia del estudio estadounidense. Aun así, cuando hace ya algunos años (en 2011 comenzaron a dar los primeros detalles) Pete Docter reveló su idea de realizar una película de animación sobre la mente humana, el entusiasmo de los seguidores de la compañía no pudo ser mayor.

A día de hoy, con Del revés estrenada y cierta -que no mucha- retrospectiva, podemos afirmar que la película ha sido uno de los mayores éxitos de crítica en la historia del estudio. Este furor, muy justificado, puede que responda a cómo la cinta asume y aplica en la diégesis las reglas que hicieron llegar a Pixar a sus cotas más altas de inspiración: Del revés entiende su condición de película "para dos mundos", sitúa a sus protagonistas como partícipes de la citada dicotomía y la analiza con una muy inusual perspicacia. 

Ambientada en lo terrenal y en un muy inspirado imaginario psíquico, la última píldora de Pixar es una suerte de análisis de su fórmula que, con un reconocidamente autoparódico simplismo, representa las emociones humanas y reivindica la autosuficiencia a la hora de resolver tus problemas con tus propios métodos. Y aunque los horizontes de la mente de Riley, la protagonista de esta fábula, se disipan ante los ojos del espectador y las zonas más oscuras y complejas quedan injustamente maltratadas en pos de la comprensión del target más joven (tara inevitable que la aleja ligeramente de sus obras maestras), Del revés conserva inteligentemente un lugar para la duda, reconociendo con mucho atino la incapacidad para establecer un método infalible y universal para un reto tan gigantesco como es madurar. 

 Estados Unidos. 2015. T.O.: Inside Out. Director: Pete Docter, Ronaldo Del Carmen. Guión: Michael Arndt (Historia: Pete Docter). Fotografía: Animación. Producción: Pixar Animation Studios / Walt Disney Pictures. Reparto: Animación (Voces de Amy Poehler, Phyllis Smith, Richard Kind, Bill Hader, Lewis Black, Mindy Kaling, Kaitlyn Dias, Diane Lane, Kyle MacLachlan). Duración: 94 minutos. Animación. Fantástico. Comedia

viernes, 21 de agosto de 2015

Ciudades de papel


Adolescencia plegada

por Miguel Ángel Gomis


Hay proyectos cinematográficos que es mejor que se guarden hasta que llegue el momento oportuno o para cuando aparezca un guión decente para contar una historia con tanto potencial. Esto le ocurre a Ciudades de papel (2015), del director Jake Schreier.

No voy hablar de si se trata de una buena o mala adaptación de la novela escrita por John Green, pues no he leído el libro (y personalmente, dudo que lo haga), pero sí puedo hablar del film: una película insulsa, aderezada con un romance adolescente que no se sabe en qué está basado.

La trama, lejos de ser impactante, trata sobre Quentin Jacobsen, un joven que está en un estado continuo de enamoramiento enfermizo. ¿La femme fatale en este caso? Margo Roth Spiegelman, interpretada por el nuevo descubrimiento del celuloide, Cara Delevingne, cuyo personaje desaparece misteriosamente dejando insinuantes pistas que llevarán a Quentin hacia una “aventura” que le hará crecer como persona.

Hasta ahí todo bien, pero conforme avanzaba la historia no podía parar de pensar en cuántos minutos faltaban para que acabase, pues se trata de una aventura juvenil salpicada con ciertos chistes que intentan y reconozco que muchas veces conseguían sacar una sonrisa, pero que no vna más allá, pues se trata de una película olvidadiza, sales como entras, no aprendes ni sientes nada nuevo. Un proyecto cinematográfico que hace mucho ruido pero que no deja ver las ideas fundamentales que trata, como la inteligencia emocional en un periodo tan convulso como importante en la vida de una persona como es la adolescencia. Además de que no se explota otro concepto tan crucial (pero desconocido en muchos casos) como es la zona de confort y el crecimiento que supone la salida de esta, algo que el director no se aplicado pues lo que ha creado es una historia normal y corriente venida a menos.

En definitiva, han querido estirar el éxito y la moda pasajera de las novelas juveniles de John Green, intentado cumplir las expectativas que cubrió la película Bajo la misma estrella (2014) del director Josh Boone, basada en otra novela del mismo autor. Pero estirar la goma puede hacer que te salte en la cara y te deje una marca roja que pica y escuece, y esto es lo que ha ocurrido con Ciudades de papel, aunque tal vez estoy hablando desde el punto de vista de una persona que ha dejado atrás esa "inocencia" de la pubertad...Quien sabe. Por ello invito un público objetivo la vea y comente su punto de vista.

Estados Unidos. 2015. T.O.: Trainwreck. Director: Jake Schereier. Guión: Scott Neustadter, Michael H. Weber (Novela: John Green) Fotografía: David Lanzenberg. Reparto: Nat Wolff, Cara Delevingne, Halston Sage, Austin Abrams, Jaz Sinclair, Meg Crosbie, Tom Hillmann, Justice Smith, Griffin Freeman, Tom Hillmann, Robert Crayton, Drew Matthews, Robert Crayton, Josiah Cerio  Duración: 109 minutos. 

martes, 18 de agosto de 2015

Y de repente tú



¡Qué viva la monogamia!


por Daniel Molina.


Con la quinta temporada de Girls en filmación, en la cual ejerce de productor, Judd Apatow amplía su universo de comedia costumbrista contemporánea; esta vez, de la mano de Amy Schumer, quien firma y protagoniza el film en cuestión.

Precisamente, el centro sobre el cual orbita el relato no es otro que Amy (encarnada por la propia Schumer, que vuelve a demostrar su incontinencia corporal y su descaro ante la cámara), la mayor de dos hermanas antagónicas en su concepción de la vida conyugal. Además de su aversión al compromiso, su exacerbada verborrea plagada de sarcasmo incompasivo la define como la antítesis del personaje que debería protagonizar una película como esta. Quizá por ello sea tan  previsible como inevitable la aparición de Aaron Conners (un Bill Hader más contenido que en su paso por SNL, pero igualmente brillante), un médico deportivo transparente y cuya unidimensionalidad pasa desapercibida gracias al desborde de personalidad de la protagonista. 

Partiendo de esta base, expuesta en un hilarante prólogo, ideal para entonar el posterior desarrollo de la película; el guión demuestra lucidez en su capacidad de construir una narración orgánica, que aúne la evolución de los personajes con los numerosos y acertados gags, interpretados con la libertad inherente que Apatow otorga a sus actores.

Tal vez la historia naufrague en la aparición de ciertos personajes que no terminan de encajar y quedan en el intento, más bien fallido, de adornar al personaje encarnado por Hader o peque de ingenua en ciertos puntos, supeditando la credibilidad a cumplir la expectativa. No obstante, me quedo con el golpe en la mesa que supone para Schumer en la gran pantalla, un acierto más en la cuenta de un director en boga y sin aparente fecha de caducidad.


 Estados Unidos. 2015. T.O.: Trainwreck. Director: Judd Apatow. Guión: Amy Schumer. Fotografía: Jody Lee Lipes. Producción: Judd Apatow. Reparto: Amy Schumer, Bill Hader, Brie Larson, Vanessa Bayer, Colin Quinn, Tilda Swinton, John Cena. Duración: 125 minutos. Comedia. Drama. Comedia dramática.

lunes, 20 de julio de 2015

Con faldas y a lo loco





La Comedia

por Alba Varón y Miguel Ángel Gomis


Cuando nos referimos a la película Con faldas y a lo loco (1959) hablamos de la COMEDIA en mayúsculas. Bajo la dirección del reconocidísimo y alabado Billy Wilder, con la interpretación de la musa americana por excelencia del s.XX, Marilyn Monroe y el dúo cómico formado por Jack Lemmon y Tony Curtis, tenemos ante nosotros una mítica joya del humor. Para quien no lo sepa y le haya gustado esta película, Billy Wilder es el responsable de obras tan reconocidas en el mundo del cine como Sabrina (1954), El crepúsculo de los dioses (1950), El gran carnaval (1951) o Testigo de cargo (1957) entre muchas otras más.

Con faldas y a lo loco está plagada de sabrosos contrastes: por un lado el frío de Chicago de los años 20, infestado por la mafia que intentaba cubrir los vicios prohibidos bajo la ley seca que asolaba la legislación en tiempos de modernidad acelerada, por otro lado el calor sofocante de Florida, paraíso a los prófugos de las grandes y endeudadas urbes del interior. Prófugos como Joe y Jerry, obligados a huir tras presenciar una vendetta mafiosa y bajo la identidad travestida de dos músicas de una banda femenina donde conocen a la inocente y simple Sugar, una Marilyn Monroe que tuvo que agradecer a todos los dioses y diosas del universo este papel pues se convirtió en la insignia de su fugaz carrera.

Pero parece ser que la personalidad simplona de Sugar no se quedaba solo en la gran pantalla, pues Billy Wilder tuvo que aguantar carros y carretas en el rodaje a causa de las venidas de la voluptuosa Marilyn, que lo llevaba por la calle de la amargura. Parece ser que a la musa rubia se le olvidaba continuamente el papel. En frases tan cortas como sencillas "Soy yo Sugar" necesitaba la ayuda de pizarras que le ayudaran durante la actuación. Curiosidades que quedarán en la memoria de los allí presentes, como cuando Marilyn, por mucho que repitieran una escena, no se aprendía el nombre de la botella de "Wisky Bourbon" e insistía en que se llamaba "Wisky Bombón". Wilder, para acabar ese absurdo continuo, propuso poner una chuleta con el nombre dentro de un cajón de la habitación donde se rodaba esta escena, pero lo que no se esperaba es que se le olvidaba por completo en que cajón se encontraba. La pesadilla se solucionó forrando todos los cajones con apuntes para que abriera el que abriera pudiera decir con claridad el nombre de la dichosa marca de Wisky.

Wilder tuvo que convencer a Marilyn en que la película debía ser en blanco y negro para suavizar las caras maquilladas de sus compañeros Lemmon y Curtis, yendo en contra de la cláusula de cine a color que la actriz impuso en todos sus contratos (menos en este gracias a las peripecias del director). Pero aun así, el austriaco acudiría de nuevo a la actriz para rodar otra obra de sus obras más reconocidas y populares como es La tentación vive arriba (1955)

Para la elaboración del guión de Con faldas y a lo loco, Billy Wilder y su preciada colaboración con el guionista Izzy Diamons, escribieron un guión perfectamente  engrasado donde abrieron la diversidad y la transcontextualización de la comedia. Ya que que "Con faldas y a lo loco", "Some like it hot" en America del Norte o "Una Eva y dos Adanes" en la del Sur, mezcla la comedia, el asesinato y una idea innovadora y transgresora en esa época como es el travestismo para ofrecer al espectador dos horas de diversión y humor, con tintes trágicos y agridulces, para entablar una conversación muy íntima con nosotros consiguiendo que no únicamente riamos a carcajadas, sino que también lo hagamos de manera franca y profunda. 

Nos encontramos ante una obra referencia de la comedia, inspiradora para muchos artistas de la gran pantalla y de la pequeña, pero no es 100% original pues esta película es un remake de otra francesa producida un cuarto de siglo antes. Titulada  Fanfare d´Amour (1935) derivada esta a su vez de una historia de Robert Thoeren y Michael Logan. Pero que se trate de un remake no quita ni un ápice de genialidad al guión ni a las imágenes tan rocambolescas y divertidas de uno de los tríos de personajes más memorables de la historia del cine. Una película que forma parte de ese cine clásico que nadie debería perderse.


 Estados Unidos. 1959. Director: Billy Wilder. Guión: Billy Wilder, I.A.L. Diamond (Historia: Robert Thoeren, Michael Logan). Fotografía: Charles Lang (B&W). Productora: United Artists / Ashton Productions / The Mirisch CorporationReparto: Marilyn MonroeJack LemmonTony CurtisGeorge RaftPat O'BrienNehemiah PersoffJoe E. BrownJoan ShawleeBilly GrayGeorge E. StoneMike Mazurki,Dave BarryHarry WilsonBeverly WillsEdward G. Robinson Jr.Barbara DrewDuración: 146 minutos. Comedia. Años 20. Mafia. Remake.

martes, 14 de julio de 2015

El resplandor




El terror

por Alba Varón y Miguel Ángel Gomis

Hay directores que no necesitan presentación. Al igual que hay películas sobre las que se han escrito miles de páginas y tienen legiones de fans por todo el mundo. Comentar El Resplandor de Stanley Kubrick es comentar una de las películas más terroríficas de la Historia del Cine. Basada en la novela de Stephen King (el cual no estuvo nada contento con la adaptación del director). El resplandor (1980) se infiltra dentro de esas películas de terror de los setenta que marcaron una generación. En la línea de El exorcista (1993) de William Friedkin, La profecía (1976) de Richard Donner, o Carrie (1976) de Brian de Palma, Stanley Kubrick consigue lo que muy pocos logran transmitir al espectador: verdadero terror.

Después del fracaso de público que fue Barry Lyndon (1975), Kubrick necesitaba una película que le ayudara a recuperar su éxito, de ahí que se decidiera finalmente a realizar una adaptación de la obra de Sthephen King, escritor que empezaba a dar sus primeros y muy exitosos pasos literarios. El director parte de una sencilla trama, consiguiendo paulatinamente que el espectador sienta en sus propias carnes cómo el personaje principal se sumerge en la locura.

Kubrick sabe cómo adentrarse en los oscuros fantasmas y abismos interiores del ser humano, en la esquizofrenia y en la locura que produce la incomunicación y el aislamiento continuo. Para ello, se sirve de un escritor (Jack Nicholson) que, en busca de la inspiración para la composición de su nuevo libro, decide encargarse del mantenimiento del Hotel Overlook en las montañas de Colorado, junto con su esposa Wendey (Shelley Duvall) y su hijo de siete años (Danny Lloyd). Pero poco a poco, Jack comienza a ser una víctima más del hotel y a sufrir trastornos de personalidad, al mismo tiempo que se van sucediendo una serie de fenómenos extraños.

Tenemos ante nosotros a un Jack Nicholson que borda de principio a fin la interpretación de Jack Torrance, con esa manera tan espeluznante de mirar. Verlo en la pantalla da escalofríos (y saber que podría haber sido protagonizada por Harrison Ford o Robert De Niro). El propio Kubrick, tan conocido en el mundo del cine por su extremado perfeccionismo, obligó a su equipo a ver películas como Cabeza Borradora de David Lynch o La semilla del diablo de Roman Polanski para que supieran qué tipo atmósfera prefería crear en la película. A tal nivel de perfección quiso llegar que la escena del principio de la película en la que se le explica a Danny lo que es “el resplandor” se tuvo que repetir 148 veces, pasando a la historia como la escena más veces rodada de la historia del cine. O la genial idea del director de hacer aparecer en todas las hojas la misma frase, adaptándola en función del país: USA - "All work and no play makes Jack a dull boy"; España - "No por mucho madrugar amanece más temprano" ("Although one will rise early, it won't dawn sooner"); Alemania - "Never put off till tomorrow what you can do today" e Italia - "He who wakes up early meets a golden day". 

¿Hay alguien que no sienta espasmos de terror al observar a Jack Nicholson con el hacha deambulando por el Hotel en busca de su pequeña Wendy? El resplandor ha llegado a ser una película de culto, con multitud de interpretaciones sobre muchas de las escenas y los símbolos que aparecen en la película (a los interesados, os recomendamos el documental Habitación 237). Sin duda, una de las mejores películas de terror de todos los tiempos.
Estamos ante una obra de arte atemporal pues perturba la mente incluso de la gente más joven (como la mayoría de nosotros) que no pudimos vivirlo en la cartelera de estreno.

En Geek Tyrant realizaron una recopilación de algunos pósters alternativos de El Resplandor, al igual que muchos artistas y fans crearon sus propios carteles. Aquí os dejamos una pequeña selección de las innumerables muestras de pasión que despierta esta película:





















 Estados Unidos. 1980. Director: Stanley Kubrick. Guión: Stanley Kubrick & Diane Johnson (Novela: Stephen King). Fotografía: John Alcott. Productora: Warner Bros. Pictures / Hawk Films / Peregrine. Reparto: Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd, Scatman Crothers, Barry Nelson, Phillip Stone, Joe Turkel, Lia Beldam, Billie Gibson, Barry Dennen, David Baxt, Manning Redwood, Lisa Burns, Louse Burns, Alison Coleridge, Norman Gay. Duración: 146 minutos. Terror. Sobrenatural. Drama psicológico. Cine de culto.

miércoles, 8 de julio de 2015

Malas Tierras


Un romance inmoral
por Fco. Javier López

A pesar de habernos inculcado durante años su (cada-vez-más) personal imaginario, seguimos sorprendiéndonos cuando las apuestas de Terrence Malick intentan hacer crecer a ese monstruo que es su particular visión del lenguaje cinematográfico. Cineasta descriptivo a rabiar, ya desde su ópera prima insistió (como muchos de sus coetáneos) en lo importante de hacer de los planos una suerte de piezas simbólicas de un todo. En Malas Tierras, Malick nos ubica en la América profunda para revisar el tópico de los amantes fugitivos. Con muy buen juicio, éste retrata desde una acertadísima distancia a dos personajes de moralidad cuestionable: Kit Carruthers (Martin Sheen), abúlico rebelde con tendencias psicóticas, y Holly Sargis (Sissy Spaceck), ingenua cómplice felizmente entregada a la aventura y voz en off (que supone la mayor carga de candidez en un relato sumamente adusto) durante todo el metraje. 

Malas Tierras narra la destrucción de un romance clásico, una espiral de errores que no acaba, como podría deducirse por su planteamiento y género, consagrando trágicamente el amor de los tortolitos. Aquí se nos habla de un viaje en el que los sentimientos son aplastados y cuestionados por la crudeza de una realidad que se impone de forma indiscutible, convirtiendo el relato en un anti-romance exquisitamente narrado. 

Malick nos cuenta una historia cruda, indigna, sucia, de las que nos hacen torcer el gesto, pero lo hace sin renunciar a la poesía. Ese, de hecho, es su gran acierto: anteponer el valor de la historia que cuenta a juicios morales, énfasis dramáticos innecesarios e intentos infructuosas de obligarnos a empatizar con sus personajes. Nos muestra símbolos, recuerdos y evoca a la nostalgia de los hechos contados como si, al igual que Kit, no quisiera asumir la condición efímera de su aventura y se aferrara al valor de lo vivido para justificar el oscuro presente. Estos tintes nostálgicos, muy presentes en su segunda mitad, también funcionan como recordatorio fatídico de que lo vivido es irrepetible, justificando así el adecuado desenlace de la cinta. 

Contextualizando y poniendo la vista en el horizonte, concluyo que Malas Tierras no puede ser mejor pistoletazo de salida para la interesantísima carrera de Terrence Malick. Presenta sus bazas con una sobriedad sorprendentemente oportuna y se adecua a la naturaleza del relato de forma orgánica e inteligente. Y es, ante todo, la historia de dos personas que no pretenden gustar ni despertar con trucos baratos ningún tipo de conexión con el espectador, y que precisamente por esa distancia se sienten realmente vivas. 

Estados Unidos, 1973. Director: Terrence Malick. Guión: Terrence Malick. Música: George Tipton, Carl Orff, Gunild Keetman. Reparto: Martin Sheen, Sissy Spacek, Warren Oates, Ramon Bieri, Alan Vint, Gary Littlejohn, Bryan Montgomery, Charles Fitzpatrick, Ben Bravo, Terrence Malick.  Productora: Warner Bros. Pictures / Badlands Company / Jill Jakes Production / Pressman-Williams. Duración: 95 minutos. Género: Drama | Cine independiente USA.

viernes, 3 de julio de 2015

Return to Sender





                           ¡¡¡Mensaje extraviado!!!
                                                                 Por Miguel Ángel Gomis



Cuenta la historia de Miranda, una enfermera a la que le ocurre un suceso traumático tras ser atacada por un misterioso desconocido. Pero comienza a entablar una relación con su agresor a través del cristal de la cárcel, que desembocará en situaciones más complejas de las esperadas.

Tras ver la sinopsis me esperaba un telefilm barato pero entretenido, de domingo por la tarde. ¡Pero qué va! lo que he encontrado es un insulto por parte del director Fouad Mikati hacia el espectador, pues se trata de un thriller engendrado a partir de un devenir de escenas sin sentido. Tomando al usuario como un completo inculto, pues a pesar de ese caos el guión no deja nada a la imaginación, señalando las pequeñas pistas con las luces largas y sin frenos, como si el espectador fuera un completo inútil al cual le tuvieran que dar preparada la cena en bandeja.

Al tratarse de un thriller esperas una experiencia de exploración y misterio rozando casi la detectivesca de Sherlock, pero conforme pasa el tiempo retuerce el tuétano de esa previsión tan apabullante de un final que por otro lado gana en fuerza visual. Los personajes son claros cristalinos desde el principio, deshinchando la supuesta tensión que debería tener un film de estas características.

No me atrevo a pensar como Rosamund Pike, cuya actuación en Perdida (2014) cautivó al desprevenido y enamoró al advertido, se ha atrevido a participar en este proyecto de Mikati, proyecto en el cual también ha logrado engatusar al curtido Nick Nolte y al guaperas de turno Shiloh Fernández, interpretando el papel de agresor chorreante de sex appeal. Lamentablemente la elaborada interpretación de estos tres actores queda nublada por el continuo absurdo del guión.

Por otro lado y por no hacer leña del árbol caído debo reconocer el buen gusto de la fotografía y la luz, creando composiciones delicadamente cuidadas. Acompañadas por una banda sonora de gran carga emotiva, creada por el compositor de En un lugar sin ley (2013) o Comet (2014), Daniel Hart, engancha sonoramente y aporta algo fértil (aunque sin sentido respecto a la imagen) para los sentidos.

Return to Sender pasa sin pena y sin gloria, se podría decir que se trata un familiar lejano de la película antes mencionada Perdida. Mas no quiero desilusionar a nadie, pues para una tarde vacía y tediosa siempre viene bien este tipo de historias eclécticas y barrocas.

Estados Unidos, 2015. Director: Fouad MikatiGuión: Patricia Beauchamp, Joe Gosset. Música: Daniel Hart. Rosamund Pike, Shiloh Fernandez, Nick Nolte, Camtyn Mnhein, Alexi Wasser; Rumer Willis, Illeana Douglas, Stephen Louis, Grush, Donna Duplantier, Ian Barford Billy Slaughter, Scout Taylor-Compton. Reparto:  Productora: Voltaje Pictures / Boo Pictures Duración: 95 minutos. Género: Triller. Abusos sexuales.